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jueves, 15 de junio de 2017

131ª etapa E4 "National Blue Trail" Piliszentkerest-Nagymaros

14 de mayo de 2017

Distancia: 37,19 km.

Ascenso total: 1.232 m.

Descenso total: 1.505 m.

Altura máxima: 696 m.

Altura mínima: 101 m.

Valoración: 8

Tiempo de marcha: 13 horas

Velocidad media: 3 km/h

Señalización: Muy buena





Jose Luis se tiene que quedar, es una pena después de 13 etapas juntos, tiene una tendinitis en  la espinilla y la tiene inflamada, el dueño del alojamiento lo va a llevar a Visegrad, allí nos encontraremos para cruzar el Danubio, lo dejamos acostado en el alojamiento cuando Paul y yo iniciamos la etapa.

Un Akita, el perro del dueño del chalet

Comenzamos subiendo por pistas embarradas entre un bosque de hayas, en mitad del camino encontramos una de ellas vencida por el viento, nos llama la atención la poca raiz que sujeta este árbol, en vez de extenderse al fondo lo hace por la superficie por eso es tan fácil de tumbarlas.

Un haya por los suelos
 Llegamos a Dogobokó, pueblo muy turístico aunque no hay nadie por sus calles, ayer fue sábado la nuit y la gente esta durmiendo pero se ve cantidad de alojamientos, importante este pueblo porque se encuentra a 700 m. de altura. 

Señalización en Dogobokó
Hay un monolito de piedra que lo indica con grandes vistas desde su mirador.

Vistas desde el mirador
 Salimos por una zona de alojamientos de yurtas hasta la parte superior de un cortafuegos desde donde se lanzan en parapente, en este lugar volvemos a encontrarnos con la pareja que caminaba con el,perro, ella nos comentó que lo encontraron en una carretera, arroyado por un coche y con las patas rotas, ella lo curo y lo adopto.

Yurtas
 
Zona de parapentes
 
La pareja que camina con el perro
El camino comienza a descender suavemente por una pista y por un relajante sendero aunque luego se complica con el barro hasta que podemos salir a una zona clara con siembra de cereal donde hacemos una parada para descansar.



Atravesamos el prado y seguimos descendiendo hasta llegar a las casas de Pilisszentlászló donde paramos en un bar abierto y tomamos un par de coca colas y unas patatas fritas, a la vuelta del bar hay una tienda, curiosamente la tendera nos habla en castellano, vivió un tiempo en Uruguay.
Hayedo
La salida del pueblo muy agradable, sendero entre un bosque de hayas, mucha gente haciendo senderismo por esta zona aprovechando el buen día de domingo. Una zona que bordeamos por la derecha siguiendo una media ladera con algunas buenas vistas, las que te permite la vegetación. En un claro donde hay un banco que aprovechamos para descansar.


El camino continua, teniendo que sortear una valla por una escalera de madera.

Sorteando una alambrada
 Desde el camino, entre la vegetación, ya podemos divisar el Danubio y su famosa curva, eso quiere decir que nos acercamos a Visegrad y lo hacemos por su parte alta donde hay un gran aparcamiento y una especie de circuito de coches en descenso que bajan desde lo alto de una torre en la,parte superior.




Descendemos un poco mas hasta la entrada del castillo al que no podemos acceder si no pagamos una entrada. Seguimos descendiendo y llegamos a una ermita, desde aquí los descansos de un Calvario, cuando llegamos al primer escalón vemos que estamos en Visegrad, nos dirigimos al puerto donde nos encontramos con Jose Luis que ya esperaba descansando.
Llegando a Visegrad
 En un chiringuito pedimos unas hamburguesas esperando la hora de cruzar con el barco.

Esperando el barco
Lo hacemos a las 15:40, en menos de diez minutos estamos al otro lado en Nagimaros, donde hay muchos restaurantes y Chiringuitos para comer.
Transbordador

Antes de continuar la ruta decidimos llevar las mochilas al alojamiento, Jose Luis se queda, que aun no ha recuperado y Paul y yo subimos hasta una gran torre que nos permite ver la curva del Danubio.

El Danubio desde la Torre, Nagymaros y Visegra con su castillo, al otro lado
 
El Danubio desde la Torre

Descendemos de la torre siguiendo el E4 hasta una explanada donde lo abandonamos para bajar a la zona del puerto y pararnos en un chiringuito mientras llega Jose Luis, un fish and chips con un pescado muy bueno y un par de Sopronis.
Nagymaros
 
Fish and chips acompañados por unas Sopronis

 
Alojamiento en Nagymaros
 
Brindando con Paplinka con el dueño del alojamiento
Llegamos al alojamiento después de cenar, ducha rápida y a la cama que mañana queda otra dura etapa.


Alojamiento: Szalanczy Vendedhaz 6,5
Desayuno: Szalanczy Vendeghaz 6

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